martes, 16 de diciembre de 2008

En el mismo canal y a la misma hora.

Si hay algo que me molesta de la tevé chilensis (aparte del ochenta y tres por ciento de contenidos que considero desechable) es el espacio noticioso de las 21:00, las queridas noticias. Si bien me tomé siempre muy en serio ese eslogan de radio universalmente conocido: “el hombre que no se informa, no puede tener opinión”, nuestras noticias son tan parciales, tan predecibles a veces y carentes de una independencia informativa que han hecho que me levante del sillón en más de una oportunidad.



Llego a pensar incluso que caen con recurrencia en algunos de los vicios de sus televidentes:

1.-Son muy nacionalistas: está bien destacar lo que es de interés público, pero cuando ves noticias como: “En una corrida de toros en Extremadura es sacrificado un bravo toro llamado chileno”…guau, en las corridas mueren cientos de toros anualmente pero está requería atención porque la víctima se llamaba chileno. Cuando muestran solo los goles de “Chilenos por el mundo” que lata. Cuando ocurren terribles catástrofes, accidentes o virus mortales en alguna parte del mundo y no se cubren, dado que no afecta o no murió ningún chileno en ello.


2.-Carecen de profundidad: no se trata de hacer una crónica con lo que venga, ni convertir el resumen del día en “Tolerancia Cero” sin embargo tienden a tratar noticias muy importantes de manera superficial y poco menos que formular un estudio con noticias que no lo ameritan: ¿A quién le importa la opinión de un sociólogo siempre cuando los chilenos hacemos las compras a última hora? , todo un ejercicio camp.


3.- Líneas editoriales protagonistas y parciales: Todos lo saben o lo han hablado, pero es chistoso ver como el canal de Don Piñi dedica sus primeros 25 minutos a la delincuencia, como el canal del angelito le dió un tercio de su noticiario a la Peregrinación en lo Vázquez o como el canal estatal entrega con fervor el mínimo acierto que venga por parte del Gobierno, El “Nueve”no se queda atrás , ya rescató de las tinieblas el “acogedor” reportaje de Don Claudio Sánchez y cierran con la “implacable” visión cristiana del Señor Hasbún.

4.- “Comenciales”: Una buena salida pensé sería complementar viendo las noticia que me interesa y luego cambiarla, pero “extrañamente” cuando lo hice tres canales transmitían los siempre útiles comerciales, que y sacando la cuenta se llevan entre quince a veinte minutos de la torta, ya ni siquiera es una hora de "resumen del día" solo alcanza para “cita del día”.






El abecedario tiene veintinueve letras y solo nos presentan tres. No se trata de llenar y llenar de información, de hecho el exceso de ella es casi un problema hoy en día, pero se trata de conocer más allá de no tener una visión tan parcelada de las cosas. Información real es también infundir un espíritu de opinión libre.

Por eso, larga vida a internet!

jueves, 27 de noviembre de 2008

Más allá del dolor

Días oscuros estos, cuan dominio de Sauron. Enfermo, reflexivo, peleado .Tal vez dando más vueltas sobre asuntos resueltos y es que creo que nunca hay que dejar de patalear, aunque estés muy hundido en el barro.

La música mi copiloto y le empiezo a sacar el polvo a viejas canciones que me acompañaron antaño. Es increíble lo asertivas que suelen ser algunas, como escritas para mí en determinado momento.

Jerry Cantrell, diría hace más de 16 años se inspiró en una mala experiencia amorosa y escribió un poema de amor desesperado, un tema personalísimo que la angustiosa voz de Layne Staley le amplificó al mundo: es caída pura, pero que esgrime un grito desesperado desde lo más bajo que podría caer un ser humano, también voluntad de escape. Del infaltable Dirt, Down in a hole (hundido en un agujero).



“Down in a hole
Feeling so small
Down in a hole
Losing my soul
Down in a hole
Feeling so small
Down in a hole
Out of control
I’d like to fly but my
wings have been so denied”

“Hundido en un agujero
Sintiéndome tan pequeño
Hundido en un agujero
Perdiendo mi alma
Hundido en un agujero
Sintiéndome tan pequeño
Hundido en un agujero
Fuera de control
Me encantaría volar, pero mis
alas han sido tan negadas”


Temón de los noventa, me lleva a recurrir a ese optimismo puro de que quizá el dolor no es tan negativo, el caer desde lo alto debe ser necesario cuando la soberbia comienza a hilvanar en alguien, tal vez lleve a ser más crítico a probar el autocontrol; aunque claro que muchos no pasan la prueba, de hecho el mismo Staley no pudo detenerse y la desesperación que siempre aguardaba a la vuelta de la esquina lo hizo caer, el cáncer ya estaba en una fase avanzada.