La música mi copiloto y le empiezo a sacar el polvo a viejas canciones que me acompañaron antaño. Es increíble lo asertivas que suelen ser algunas, como escritas para mí en determinado momento.
Jerry Cantrell, diría hace más de 16 años se inspiró en una mala experiencia amorosa y escribió un poema de amor desesperado, un tema personalísimo que la angustiosa voz de Layne Staley le amplificó al mundo: es caída pura, pero que esgrime un grito desesperado desde lo más bajo que podría caer un ser humano, también voluntad de escape. Del infaltable Dirt, Down in a hole (hundido en un agujero).
“Down in a hole
Feeling so small
Down in a hole
Losing my soul
Down in a hole
Feeling so small
Down in a hole
Out of control
I’d like to fly but my
wings have been so denied”
“Hundido en un agujero
Sintiéndome tan pequeño
Hundido en un agujero
Perdiendo mi alma
Hundido en un agujero
Sintiéndome tan pequeño
Hundido en un agujero
Fuera de control
Me encantaría volar, pero mis
alas han sido tan negadas”
Temón de los noventa, me lleva a recurrir a ese optimismo puro de que quizá el dolor no es tan negativo, el caer desde lo alto debe ser necesario cuando la soberbia comienza a hilvanar en alguien, tal vez lleve a ser más crítico a probar el autocontrol; aunque claro que muchos no pasan la prueba, de hecho el mismo Staley no pudo detenerse y la desesperación que siempre aguardaba a la vuelta de la esquina lo hizo caer, el cáncer ya estaba en una fase avanzada.
“Down in a hole
Feeling so small
Down in a hole

Losing my soul
Down in a hole
Feeling so small
Down in a hole
Out of control
I’d like to fly but my
wings have been so denied”
“Hundido en un agujero
Sintiéndome tan pequeño
Hundido en un agujero
Perdiendo mi alma
Hundido en un agujero
Sintiéndome tan pequeño
Hundido en un agujero
Fuera de control
Me encantaría volar, pero mis
alas han sido tan negadas”
Temón de los noventa, me lleva a recurrir a ese optimismo puro de que quizá el dolor no es tan negativo, el caer desde lo alto debe ser necesario cuando la soberbia comienza a hilvanar en alguien, tal vez lleve a ser más crítico a probar el autocontrol; aunque claro que muchos no pasan la prueba, de hecho el mismo Staley no pudo detenerse y la desesperación que siempre aguardaba a la vuelta de la esquina lo hizo caer, el cáncer ya estaba en una fase avanzada.